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jueves, 26 de abril de 2018

¡Aprende español a base de música!

Ahora, vas a escuchar la canción Aprender a quererte del grupo Morat. Primero, lo harás sin subtítulos, para que realices la actividad propuesta más abajo. Una vez hecha, disfrutarás de ellos y... ¿por qué no? ¡También de poder cantarla con tus compañeros!




Hemos visto que la canción menciona algunas palabras que podríamos relacionar con los estudios: filosofía, historia u ortografía. ¡Crea tu propia nube de palabras con aquellas que te recuerden al ámbito de la enseñanza!


  Pincha aquí para acceder a Wordart


Por último, os dejo mi lista de reproducción de Spotify, para que podáis practicar aún más español a base de música:

martes, 17 de abril de 2018

Mi lectura colaborativa: Platero y yo


 Capítulo dieciocho: La fantasma

La mayor diversión de Anilla la Manteca, cuya fogosa y fresca juventud fue manadero sin fin de alegrones, era vestirse de fantasma. Se envolvía toda en una sábana,añadía harina al azucenón de su rostro, se ponía dientes de ajo en los dientes, y cuando, ya después de cenar, soñábamos, medio dormidos, en la salita, aparecía ella de improviso por la escalera de mármol,con un farol encendido, andando lenta, imponente y muda. Era,vestida ella de aquel modo, como si su desnudez se hubiese hecho túnica. Sí. Daba espanto la visión sepulcral que traía de los altos oscuros; pero, al mismo tiempo, fascinaba su blancura sola, con no sé qué plenitud sensual... Nunca olvidaré. Platero, aquella noche de septiembre. La tormenta palpitaba sobre el pueblo hacía una hora, como un corazón malo, descargando agua y piedra entre la desesperadora insistencia del relámpago y del trueno. Rebosaba ya el aljibe e inundaba el patio. Los últimos acompañamientos —el coche de las nueve, las ánimas, el cartero— habían ya pasado...Fui,tembloroso,a beber al comedor, y en la verde blancura de un relámpago, vi el eucalipto de las Velarde —el árbol del cuco, como le decíamos,que cayó aquella noche—,doblado todo sobre el tejado del alpende... De pronto, un espantoso ruido seco, como la sombra de un grito de luz que nos dejó ciegos,conmovió la casa. Cuando volvimos a la realidad, todos estábamos en sitio diferente del que teníamos un momento antes, y como solos todos, sin afán ni sentimiento de los demás. Uno se quejaba de la cabeza, otro de los ojos, otro del corazón... Poco a poco fuimos tornando a nuestros sitios. Se alejaba la tormenta... La luna, entre unas nubes enormes que se rajaban de abajo arriba, encendía de blanco en el patio el agua que todo lo colmaba. Fuimos mirándolo todo. Lord iba y venía a la escalera del corral, ladrando loco. Lo seguimos... Platero, abajo ya, junto a la flor de la noche que mojada, exhalaba un nauseabundo olor, la pobre Anilla, vestida de fantasma, estaba muerta,aún encendido el farol en su mano negra por el rayo.

Pincha aquí para acceder a las actividades propuestas por Plan Lector para trabajar sobre Platero y yo  😛



martes, 10 de abril de 2018